domingo, 29 de junio de 2008

El hombre perfecto

Sí, yo sé que las mujeres parecen genéticamente programadas para ser exigentes. Sí, también conozco el refrán de que “detrás de todo hombre exitoso hay una mujer ambiciosa”. Pero creo que se han tomado muy a pecho la idea del “hombre perfecto”.  ¿Será porque ahora las mujeres sufren del síndrome de la “mujer maravilla” (una compulsión por ser buena profesional, buena mamá, buena pareja, buena amiga e incluso lucir espectacular las 24 horas del día, todo al mismo tiempo) y buscan el mismo ideal que les impusieron a ellas? La cosa es tan exagerada ya que se sienten culpables si no son mujer maravilla (sobre todo si las formatearon en el Liceo Benalcazar).
          Pues para su información, en el caso de los hombres eso no ocurre. El que es muy bueno en alguno de esas perspectivas sociales, por lo general tiene un desempeño más bien discreto en los demás, y casi siempre pasa alguno raspando y habilitando de vez en cuando después de alguna cagada. Por eso creo que este cuento del “hombre perfecto” no es más que un mito del cual más de un patán logra aprovecharse porque las mujeres están demasiado dispuestas a creerlo. Por eso yo siempre a mis amigas les digo que si un tipo se ve demasiado perfecto, una de dos: o es gay o está fingiendo con el único propósito de follárselas.
          (Inspirado en una idea de Hernán Casciari: “El uno para el otro”)

10 comentarios:

Licuc dijo...

Te leí y me fuí a leer a Casciari para estar más contextualizada y como él bien dice hay cosas que es mejor no saber.
De veras el artículo de él, como todos en general suele dar muchas ideas para que uno maquine sus propios artículos, como lo haces tú en esta ocasión.
Pues en mi caso te digo que sí duré algún tiempo creyendo en la leyenda del hombre perfecto, pero con el tiempo me dí cuenta de que obviamente él desearía estar con la mujer perfecta y como yo no aspiro a tanto, soy lo suficientemente dormilona para preferir a Morfeo sobre los maravillosos efectos del secador de pelo, pues me dediqué a pensar en aquellos defectos que me parecerían aceptables en una relación de pareja, aquellos que son más pasables que otros y entre ellos está que le guste mucho el fútbol, porque si bien me parece aburridísimos los partidos prefiero que esté adelante de un televisor a que esté frente a una vieja distinta cada semana.
Ahora que lo pienso la lista de defectos aceptables da pie para un artículo. Cuando lo escriba te aviso.

Rocío Arango Giraldo dijo...

Sabina dice que los "Romeos se demoran y las Julietas se desenamoran". Abrazos,

Antonio José Escallón dijo...

Cierto, no hay hombre prefecto es cuestión de hacer un benchmarking y escoger lo que más se ajusta a las necesidades o espectativas de una mujer, cada una debe elgir. La noticia no es tan mala, unas cosas se compensan con otras.

Alejandra Vargas dijo...

De acuerdo con Antonio. Es claro que ni el hombre ni la mujer perfectos existen, pero cada quien se busca lo más perfecto para sí. Como me dice mi mamá todo el tiempo: "cada tiesto busca su arepa". El punto es que uno no sabe desde que nace cómo es el tiesto (o la arepa) que requiere, así que comienza la búsqueda haciendo uso de los estándares de calidad que impone la sociedad... para después darse cuenta de que a. No existe persona que cumpla con todos y cada uno de ellos.
b. Hay algunos que son indispensables y tienen mayor valor que los otros
c. Hay unos prescindibles, sacrificables por aquellos de mayor valor (los defectos aceptables de los que habla Licuc)
Eso ya depende de los objetivos/caprichos de cada quien.

Ponette dijo...

Leerte me recuerda algo que me paso este fin de semana. Estuve en una finca donde había un niño de 4 años en medio de 6 adultos. Yo conciente de lo aburrido que estaría, lo invite a dar un paseo por el rió donde yo lo cuidaba. Al principio tenia miedo de ir con una extraña y preguntaba constantemente si nos estábamos alejando demasiado y no soltaba por un segundo mi mano. Después de un rato el niño daba saltos de piedra en piedra libre y disfrutando el paseo. Cuando dimos un paseo en bote por el lago se bajo y me regalo una flor que puse en mi pelo para demostrarle lo mucho que me había gustado. Y pensaba… Cuantas veces justifique la falta de detalles de “algún hombre” y trataba de comprender que la falta de romanticismo era algo producto de no haber sido enseñado por alguien y que había necesidad de que yo dijera que quería para recibir lo que esperaba. Me pregunto entonces: ¿Quien le enseño a este niño de 4 años a conmover a una mujer con una simple flor? Estoy muy segura que nadie… ahí reflexione sobre como encontrar a ese hombre que me hace feliz siendo él libre y solo teniendo comportamientos que le nacen y que encajan con mi idea de las actitudes que satisfacen. Ese hombre libre debe de tener su toque de valiente por que ser libre necesita de mucha valentía valor atribuido a “príncipes perfectos” ese hombre valiente es tan cursi y hermoso como un bolero. Y retomo también palabras de Sabina ya que por ahí Rocío me dejo antojada de escudriñar en el recuerdo de sus frases… "Los mejores poetas les tienen envidia a los boleristas porque estos no le tienen miedo a sacar las lágrimas".

Susana dijo...

a mi los "hombres perfectos" me aburren... prefiero los que hacen las cosas porque le nacen y no para impresionarme... me gusto esta entrada como tambien me gusto el comentario de ponette.

Susana dijo...

me gusta tu nueva foto!!! You look Sexy!!! ;)

raquel dijo...

Los hombres perfectos no existen, esa es una busqueda absurda, existen los complementarios, aquellos que no les importa, ni se molesten esperarnos media hora más depués de lo acordado, o tan simplemente que te esperen para abordar un bus, cosas simples, pero funcionan muy bien en ese camino a la "perfección" que siempre buscamos y peor aún que creemos que los hombres tienen. La perfección no tiene que ser aburrida, más bien interesante, encontrarse con alguien que este dispuesto a mejorar con uno tiene que ser muy gracioso, en el camino habrán más tropiezos que goles pero que no se diga que no se intentó darle gusto a la otra persona. Es bueno pensar que existe el hombre complementario ó "perfecto" como prentenden ser, pero me gusta creer, así al final siempre llegue a la misma conclusión...

Rachel :)

MAREÑA dijo...

jeje el hombre perfecto no existe, ni la mujer perfecta, el hombre por naturaleza es básico de ahí el choque con el sexo femenino, pero cuando uno encuentra el
"tiesto" adecuado para su "arepa" cada día busca cómo remediar los pequeños problemitas que van apareciendo sin dejar de ser uno mismo, disfrutar el día a día y no dejar pasar la noche sin haber solucionado el acontecimiento negativo del día, eso acumula mucha tensión y sí, a mis tantos años, cuando llega la hora de llegar mi tiesto, me acicalo, me perfumo, así haya estado todo el día como la chimoltrufia, con eso él no puede decir: ¡ QUE PORQUERIA!!! ( se acuerdan del chiste?)

Anónimo dijo...

Buenisimo Meza!!!! ;)
j