jueves, 7 de febrero de 2008

Love is all around

No sé si tenga qué ver que San Valentín ande rondando por Facebook, pero no puedo evitar notar que el amor se respira en el ambiente. El mejor termómetro es que cinco amigas mías están viviendo cada una su propia historia de amor que se gestó este año o máximo en las últimas semanas de diciembre.

Y aunque cada una es diferente (dos se decidieron por otra mujer, una por un hombre menor que ella, y otras dos por extranjeros) lo que tienen en común es que se decidieron por un cambio. Buscar en otro sexo, en otra ciudad, en otro país o en otra religión pueden ser criterios que ordinariamente no nos atrevemos siquiera a considerar. También atreverse a dejar de esperar a que todos nuestros problemas y complicaciones nos den un respiro para abrirle la ventana al amor (siempre vamos a tener complicaciones y asuntos pendientes por resolver). Pero también dejar de buscar, si es lo que desesperadamente hemos estado haciendo, puede ser la respuesta.

Por eso ahora me ha estado dando vueltas en la cabeza que si lo que uno ha venido haciendo no lo hace feliz, la única forma de cambiar las cosas es probando hacer algo diferente. Al menos a mis cinco amigas parece haberles resultado.



6 comentarios:

Diana dijo...

Este texto me hace reflexionar sobre las relaciones, sobre el amor, sobre la felicidad… conceptos que están “articulados” creo más por cultura que por otra cosa…
Entonces empiezo por definir lo que a mi modo de ver es el amor, (teniendo en cuenta que al hablar de amor, casi siempre pensamos en relación de pareja) - y cómo es tan difícil - empiezo entonces por decir lo que no es… si una relación no está basada en el apego, en el dolor o en el placer, pues efectivamente es amor… (Lo anterior sin decir que el placer no haga parte del amor!! Me refiero a que la relación se fundamente en este)

Por otra parte, creo firmemente (y después de un aprendizaje podría decir doloroso) que el amor no se busca… simplemente llega a veces de la forma y con la forma menos esperada…

Y sobre la felicidad… qué tan felices queremos ser, es decisión propia…de ahí la importancia de no poner la felicidad en otro/a, en la presencia del otro/a (con todo lo que esto implica), sino en uno mismo.

Ahhh!! y recordemos que este mes no es sólo de San Valentín… sino de acuarianos y piscianos!! Un motivo más para ser feliz!! (Al menos para mí)

Pepa a.k.a GoD* dijo...

parce eso es
hay que ir con la corriente
dejar que todo pase

ximeruiz dijo...

Yuju!!! acabo de abrir la maleta española !
te abrazo laaargo Andrés

Xime;D

Anónimo dijo...

Muy cierto tu artículo; Parece ser que en ocasiones, lo más sensato es cambiar de rumbo, probar lo diferente y tratar de diversificar los gustos.
Tirarse al vacío sin una red de seguridad, sin pensar en el abismo, sólo en la sensación que te brinda la libertad sin ataduras.
El cambio es bueno y necesario y más cuando del amor se trata.
Coincido con Diana, el amor nunca se busca, siempre se aparece sin preguntar, sin saber si es el mejor momento para que llegue; pero seamos sinceros, así es cuando más se disfruta.

MAREÑA dijo...

¡wow! me encantó la canción que vivan los piscianos (yo soy una de ellos)
Aunque suene trillado para que algo funcione entre dos seres, es respetar el "espacio" del otro, para mí, es fundamental, cuando haces esto las cosas se van dando así no más, si contratiempos, facilito con eso cuando llegue un contratiempo es mucho más fácil resolverlo; que hay que hacer reingeniería, pues sí, un vuelco al entorno y a nuestra manera de ver las cosas si no funcionan, es bienvenido, coincido en que las cosas llegan "así de esa manera y uno no se da ni cuenta" (caballo viejo) entre más busques, más ansiedad y caes donde no debes; dejar que las cosas fluyan es lo ideal y cuando llegue, respetar y amar y no sólo a la pareja a todo el mundo y a todas las cosas, así pasas mejor esta vida.

Antonio José Escallón dijo...

Como dice Einstein "Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo".