sábado, 8 de octubre de 2011

Steve Jobs, Bill Gates: Piratas del Valle del Silicio




Steve Jobs fue admirado por muchos debido a su decisivo impacto en la forma como consumimos la música, el cine, Internet y hasta en la forma como interactuamos. Sin embargo, como toda persona que se aleja tanto del promedio, también tenía un lado oscuro que casi nadie conoció. "Pirates of Silicon Valley (1999)" es la historia de cómo los Steves de Apple (Steve Jobs y Steve Wozniak) compitieron con sus hábiles contrapartes de Microsoft (Bill Gates, Paul Allen y Steve Ballmer) para acabar dando forma a la industria de los computadores tal y como los conocemos hoy.

         Esta historia, basada en hechos reales, cuenta cómo iniciaron Apple Computer y Microsoft Corporation, en una época en la que gigantes como Hewlet Packard e IBM no vieron venir la revolución que supondría la llegada del computador personal. En esa época un computador era un voluminoso, costoso y complejo dispositivo que sólo unos cuantos ñoños sabían operar a través de terminales telefónicas. La idea de tener un computador (personal, sí, pero computador al fin y al cabo) en la casa sonaba casi como a tener un submarino nuclear en el patio. No la vieron.

         Los que sí la vieron fueron Bill Gates y Steve Jobs. El primero se abrió camino movido por una combinación de agallas, falta de escrúpulos y una ambición sin límites. El segundo lo hizo movido por el ideal mesiánico de traer belleza a las masas ignorantes como una forma de balancear el karma. Y ya sabemos lo que pasó: Apple se volvió tan exitosa que hasta Forrest Gump compró acciones mientras que Microsoft convirtió a Bill Gates en el empresario más rico del mundo (el alcalde de Redmond, sede de la empresa, debe amarlo cada vez que llega el impuesto de cámara y comercio de Microsoft). La película no es solamente una apasionante mirada al mundo de intrigas y traiciones que se mueven tras las bambalinas de los grandes negocios, sino también un vistazo a personajes fascinantes que con su genialidad, su crueldad y pasión realmente dejaron su huella en el mundo.

1 comentario:

Antonio Escallón dijo...

Es una de esas películas que hay que ver.