martes, 29 de marzo de 2011

Leslie Nielsen vs el planeta prohibido

La nave C-57-D de los Planetas Unidos se pega un viaje de 16 años-luz hasta el planeta Altair IV con la misión de averiguar qué pasó con una colonia de científicos de la que no se volvió a saber nada durante 20 años. Allá el Dr.Morbius, único sobreviviente del grupo de científicos, les advierte que no entren al planeta por temor a que sean atacados por la misma fuerza misteriosa que acabó con su nave y su expedición. Definitivamente algo muy raro está pasando en ese planeta  y tanto el comandante Adams (Leslie Nielsen) como su tripulación están decididos a resolver el misterio.

          Bajo esta premisa, "Forbidden Planet (1956)" nos sumerge en un ambiente exótico, definitivamente extra-terrestre,  donde nada es lo que parece. El sólo hecho de que Leslie Nielsen no tenga canas ya supone un choque inicial y la banda sonora es definitivamente algo de otro mundo. De hecho fue la primera en ser completamente electrónica (dicen las malas lenguas que fue en parte para no tener que contratar a ningún músico de los sindicatos de Hollywood) y lo más parecido al dispositivo usado para crearla sólo se vino a ver ocho años después con la invención del sintetizador.

          Esta película también fue la primera en mostrar un robot medianamente convincente (Robby), que pronto se convirtió en un icono de cultura popular, influenciando a otros robots como el B-9 de la serie de TV "Lost in Space (1965)". En la película su creador, el Dr.Morbius, lo diseña para que se rija por una adaptación de las Tres Leyes de la Robótica publicadas en 1950 por Isaac Asimov, toda una leyenda de la ciencia ficción. Esos son los detalles que enamoran, ¿cierto?

          Este filme debió dejar boquiabiertos a quienes la vieron en 1956 por sus buenos efectos visuales y su buena historia (inspirada en la obra de teatro "The Tempest" de William Shakespeare) y ciertamente es infinitamente superior a las demás cintas de ciencia-ficción de la época de las que se burla Tim Burton en su parodia "Mars Attacks (1996)". Una buena oportunidad para pasar un rato entretenido recordando al recientemente fallecido Leslie Nielsen en un papel muy diferente al acostumbrado para quienes lo conocimos en "The naked gun (1988)".

miércoles, 9 de marzo de 2011

Una maravilla de mujer



Ares, dios de la guerra, ha escapado de la custodia de las rudas Amazonas y la más hábil y poderosa entre ellas debe ir a perseguirlo al mundo de los hombres antes de que arrastre al planeta a la destrucción. Esta es la crisis que llevará a Diana, hija de la reina Hipólita, a salir de su idílica isla para volar un jet invisible y vestir los colores del país donde inicia su búsqueda (como símbolo de buena voluntad) en “Wonder Woman (2009)”.

          Esta maravillosa cinta de acción nos sumerge en una apasionante historia que empieza miles de años atrás con el enfrentamiento entre Hipólita y Ares, que nos cuenta con todo detalle cómo la princesa Diana se convirtió en la mujer maravilla. Y que sea animada no significa que la película no sea compleja, ya que explora las motivaciones que nos llevan a los seres humanos a aparentes contradicciones como asesinar a millones en nombre de la gloria, la justicia y hasta el amor. Además nos sumerge en emociones intensas que van desde lo muy femenino hasta lo masculino, cosa que no pasaría nunca con Batman o Superman.

          Este personaje es bien interesante porque cuando el psicólogo de Harvard William Moulton Marston la creó en 1941 simbolizó el cambio que estaban experimentando las mujeres en Estados Unidos. Al estar los hombres en Europa y el Pacífico combatiendo a los países del Eje, eran las mujeres quienes debían producir los tanques,  aviones y municiones que acabarían ganando la Segunda Guerra Mundial. Cuando ésta acabó, las que antes sólo se veían como amas de casa ya habían ganado espacios como enfermeras, secretarias y operarias, abriendo espacio para las profesionales que hoy vemos en todos los campos. Diana marcó un cambio importante porque permitía imaginar a las mujeres en un papel distinto del de doncella en apuros, siendo más bien quien salve más de una vez el no tan azul trasero de su príncipe, el playboy Steve Trevor.

          Por último, no es coincidencia que la historia de esta súper mujer haya sido llevada a la pantalla por otra mujer. El buen gusto de la directora Lauren Montgomery se nota en los trazos y los detalles que recuerdan los mejores trabajos de Disney más que el estilo más caricaturesco de Warner Brothers. Una película muy bien hecha desde la historia hasta la ilustración y la animación que parece mandada a hacer para celebrar a las mujeres y el gran potencial que pueden alcanzar.